
Fecha: 11.11.2008
El arrendajo o gallo de monte
FOTOGRAFÍA:
Santiago Domínguez Vacas
FECHA: 31 de Julio de 2008
PARAJE: El Calero Portilla de la Reina
FICHA DESCRIPTIVA Y MORFOLÓGICA
NOMBRE COMÚN: Arrendajo o gallo de
monte (garrulus glandarius)
GRUPO: Córvidos
IDENTIFICACIÓN: Con un tamaño de 34
cm y 170
gramos tiene el tamaño de una pequeña paloma. El pico
largo y robusto. Presenta un plumaje muy llamativo con tonalidades blancas,
negras, azules y pardas. Sus alas son redondeadas y su cola recta terminada en
rectángulo.
HÁBITAT: La podemos ver en bosques de todo tipo con preferencia por los
hayedos, robledales y encinares. Cambie se la observa en sotos bien
conservados. En Portilla la podemos ver en los montes mixtos de La Boria,
Valdeoscuro y Salcediella. Son muy esquivos y escandalosos lo que hace que en
ocasiones espanten la caza.
REPRODUCCIÓN: Nidificación muy abundante. Construye el nido en los árboles, siendo
la base del mismo ramas secas sobre las cuales, depositan pequeñas raíces que
tapizan con hierba. El diámetro del nido suele sobrepasar los trece
centímetros. La puesta tiene lugar a finales de abril o principios de mayo y
normalmente consta de 5 o 6 huevos de color amarillo verdoso con manchas negras
que incuba la pareja durante 20 días. Las crías abandonan el nido con otros 20
días.
ALIMENTACIÓN: Se alimenta principalmente de bellotas, hayucos y piñones, avellanas,
vayas del bosque. Los campos de cereales son muy propicios para el arrendajo,
incluso una parte de su alimentación es de origen animal, culebras, ratones,
lagartos, etc.
Durante el otoño,
esconde las bellotas en el suelo para consumirlas en época de escasez.
DISTRIBUCIÓN: Es un ave sedentaria. Esta
presente en toda Castilla y León con preferencia en áreas de montaña.
COMPORTAMIENTO: Los gallos son difíciles de observar debido a su conducta inquieta. Al comienzo de
la primavera los arrendajos se vuelven aves sociales, juntándose en ceremonias
en las que se persiguen unos a otros con lentos batidos de alas. Desconfiado y ruidoso, procura no quedar al descubierto por lo que se
suele esconder en la espesura del monte. Son muy característicos los sonidos
que emite, variando desde el reclamo hasta fuertes griteríos cuando se ve en
peligro.